- ¿Sabes que pienso en ti?
- No sé a que te refieres.
- A que a menudo ocupas mis pensamientos.
- ¿Y eso?
- No sé. Supongo que me estaré pillando…
- ¿Pillando?
- Enamorando.
- …
- ¿No dices nada?
- ¿Qué puedo decir?
- Lo que piensas.
- No sé.
- ¿No sabes?
- No.
- …
- ¿Por qué de mí?
- No sé, estas cosas pasan… ¿no?
- Pero yo…
- ¿Tú qué?
- Yo no te quiero…
- …
- … ni te voy a querer.
- ¿Por qué?
- Porque no.
- ¿No tienes otra respuesta más… ar-gu-men-ta-da?
- No.
- ¿Y por qué estás tan seguro?
- Esas cosas se saben.
- ¿Sí?
- Sí.
- Pues yo opino justo lo contrario… esas cosas nunca se saben…
- Yo lo sé, al menos sé que de ti no.
- ¿Por qué?
- Porque eres mujer.
Y se miraron fijamente a los ojos.
Saturday, January 27, 2007
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