Saturday, February 07, 2009

Aquel día recibí un paquete sin remite que contenía una caja. Era una caja pequeña y estaba envuelta en un papel marrón amarillento. Miré a ambos lados de la calle, pero no había nadie. Con la caja entre las manos, entré en casa. La dejé sobre el mueble que estaba junto a la puerta de la entrada y subí al piso de arriba. Mi mujer me preguntó quien había tocado la puerta. Le dije algo sobre alguien preguntando por una calle… y no le dije nada de la caja.

La ayude a incorporarse, le puse la bata y las zapatillas y la sujete bien fuerte mientras hacía impulso para que pudiera levantarse y sentarse en la silla. La conduje hasta el baño… y ahí comenzó el ritual de cada mañana de ducha. Es importante encontrar el equilibrio con ella, no puedes moverla con brusquedad pero tampoco puedes tardar en exceso, porque enseguida le entra la fatiga. Cuando acabamos la volví a meter en la cama, para que se repusiera del esfuerzo.

Bajé de nuevo a la primera planta. Hice café y me senté a leer el periódico. Una vez más la prensa estaba inundada de tragedias. Mi corazón no podía soportar tanto, así que pasé directamente a la sección de deportes.

De pronto sonó el teléfono. Me levanté a cogerlo. Era mi madre. Quería saber como había amanecido Andrea. Le dije que estaba descansando. Mi madre empezó a contarme algo que yo ya no escuché porque mis ojos se volvieron a encontrar con aquella caja que tenía olvidada. Estaba justo en frente de mí, junto al mueble de al lado de la puerta principal. Despedí como pude a mi madre y me acerqué a la caja.

La abrí con decisión y determinación. La caja no pesaba mucho así que no debía hacer mucha cosa dentro. Cuando por fin la abrí encontré una foto entre pétalos de flores rosas. Me sentí desorientado, ¿qué sentido tenía aquello? La foto era de un niño, un niño de ojos brillantes y amplia sonrisa. Un niño que era yo.

2 comments:

samsa777 said...

Bravo. ¡Es muy hermoso!

Yo no le quitaría ni una coma. Está realmente bien, tenía razón Lorena. De verdad.

¿Te sigo proponiendo prácticas?

:D

Azul, camino de NuncaJamás. said...

jajajaja
No sea usted mentiroso Don Francisco, que no le pese la familia...

Siga proponiendo prácticas, ¡denme caña!